Soy editora de Ceibo Ediciones. Me titulé como diseñadora gráfica en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1987. Tengo dos hijos, Gaspar y Vicente. He dedicado gran parte de mi vida al diseño, edición y producción de libros.

Eugenia Prado Bassi

(1962) Escritora, diseñadora gráfica

Mi experiencia poética

Nace con mis estudios de diseño y mi formación visual. Nace por amor a la letra, su gesto, su huella, su inscripción.

Mi palabra

Busca salir del confinamiento alineando una retórica que nace de la opresión y encarna en la letra la experiencia de ser mujer y vivir bajo una política adversa.

Mi escritura

Se instala en el gesto de literatura y política. Mis desplazamientos oscilan en constante intercambio entre el mundo global y las zonas más profundas de la piel. Allí se genera mi deseo. Conectada al no tiempo de lo simultáneo, busco capturar los flujos actuales, maquinales y rebeldes que nos condicionan.

Me interesa

Indagar en las representaciones político-militantes que desestabilizan el orden simbólico masculino. Busco dialogar con imaginarios que se desplazan por la interrogación al canon, la disolución de lo masculino y femenino como representaciones simbólicas y materiales de un orden cultural, paradigmas como: masculino/femenino, poder/cuerpo, poder/saber, me llevan a pensar la relación entre géneros.

Mi estrategia

Responde a la época, a la representación político-militante y su orden simbólico masculino, con un plan narrativo que instala la molestia del lenguaje. Mi escritura gestiona su mayor logro en la incomodidad. Más allá de la frontera y del soporte, me interesa lo transgenérico, que produce mediaciones / visiones nuevas donde florecen varios medios del texto literario siempre en referencia a un texto original. Soy una escritora de zonas.

Mi escritura

Mi escritura se construye por capas. Soy un cuerpo conectado. Escribo contra la palabra.

1987

Se publica mi primer libro El cofre (ediciones caja negra) que, junto a otras escrituras minoritarias y bastardas, se suma a la historia disidente de las escrituras chilenas y latinoamericanas generando un campo de disolvencias que apelaba a una nueva resignificación de las escrituras como cuerpos políticos que interrogan a la centralidad del poder.

1996

Cierta femenina oscuridad, explora la transliteratura como un territorio ilimitado, más allá de la división entre géneros.

1998

Lóbulo, novela publicada en el año 1998 (ambas por cuarto propio), busca ampliar la noción de cuerpo, bios, hacia la máquina como extensión del ser, soportes médicos, corporales como extensiones humanas para ingresar a la fuerza de las tecnologías en el espacio del cuerpo envuelto en cordones y a su vez con ecos y sensores anclados en la superficie arcaica de la infancia.

2000-2004

Se publica una segunda edición de El cofre (surada editorial) Una reescritura del libro original que luego de trece años considera la reescritura del texto siguiendo patrones de diseño, a diferencia del primer libro, la producción completa, se realiza en plataforma computacional. Un imaginario crítico se une a partir de la noción de cuerpo con la novela instalación Hembros: asedios a lo post humano, de 2004, instalación escénica plástica, que propone una nueva escena para la letra. No la conocida por la cultura letrada, sino subsiste en la cultura de la letra, y nos conduce hacia la cultura electrónica, donde se articula el mito de que esa palabra poética logre detener un instante el flujo del pensamiento monopólico y conservador que intenta determinarla. En 2005 se estrena Desórdenes Mentales, la obra de teatro transcurre en un sótano clandestino. Una cárcel, un psiquiátrico, recinto intermedio y actual. Sus personajes, son cuatro mujeres que desde el encierro habitan espacios mentales en desorden en los que salvo mínimas ocasiones se cruza el amor.

2007

Aparece Objetos del silencio, secretos de infancia, segunda edición, (cuarto propio), el “secreto” compartido en la cámara incestuosa y pulsional de las escenas de la infancia,

2011-2012

Dices miedo, novela visual, crimen y locura emergen como lugares de rebeldía y terror para hacer el orden y reprimir el cuerpo. El castigo se ejerce desde la institución y la fuerza se aloja en el psiquiátrico, en el control y penalización de los excesos. 2012, se publica una tercera edición de El cofre.

2014-2015

BluViví y Gusaringo viajan en la marcianave, cuento infantil ilustrado. La historia y las figuras de plastilina son de Vicente, mi hijo menos, yo me hice cargo del diseño, la diagramación y las ilustraciones. 2015, Objetos del silencio, secretos de infancia, segunda edición, en versión corregida y aumentada (todos por Ceibo ediciones).

2017

Advertencias de uso para una máquina de coser mi última publicación (editorial carnicera).

Mis campos de lectura

Mis campos de lectura son diversos. Me interesa la escritura por sobre las historias, la producción de mujeres, también los textos que circulan por las redes. Me interesa el riesgo. Mi derecho a decidir. Mi derecho a fracasar. Me apasiona el terror; lo oscuro, lo denso, lo raro. Me interesa la fusión de elementos, la anti-psiquiatría y la psiquiatría. Lo monstruoso. Lo multimedial. Las escrituras disidentes. Los engendros. Leo en tiempo real, leo lo que puedo, lo que me motiva y conecta con mis obsesiones. Escribo y asumo un lugar de privilegio en este mundo neoliberal. Escribo porque no puedo dejar de hacerlo.

Filiaciones

He generado complicidades escriturales, en la distancia y cercanía con la escritura de Diamela Eltit. En otro sentido, se podrían relacionar los imaginarios de Lóbulo, Cierta Femenina Oscuridad y El Cofre, con las genealogías narrativas de María Luisa Bombal o Marta Brunet, cuyas escrituras resituaron el imaginario representacional de las mujeres, para hacer guiños y generar sutiles sospechas, instalando subjetividades que emergían entrelíneas por las tradiciones literarias. Mis campos de lectura son diversos, pero más me interesa la producción de mujeres. Me interesa el riesgo. Fracasar. La escritura por sobre las historias. La proliferación de textos que circulan por las redes. Lo monstruoso. Me apasiona el terror, lo oscuro, lo denso, lo raro. La fusión de elementos, la antipsi- quiatría y la psiquiatría. Las escrituras disidentes. Leo en tiempo real. Leo lo que puedo, lo que alcanzo a leer, lo que me motiva y conecta con el mundo y con mis propias obsesiones. Escribo porque puedo y porque no puedo dejar de hacerlo. He dedicado parte de mi vida al diseño, edición y producción de libros.

Mi experiencia poética

Nace con mis estudios de diseño y mi formación visual. Nace por amor a la letra, su gesto, su huella, su inscripción.

Mi palabra

Busca salir del confinamiento alineando una retórica que nace de la opresión y encarna en la letra la experiencia de ser mujer y vivir bajo una política adversa.

Mi escritura

Se instala en el gesto de literatura y política. Mis desplazamientos oscilan en constante intercambio entre el mundo global y las zonas más profundas de la piel. Allí se genera mi deseo. Conectada al no tiempo de lo simultáneo, busco capturar los flujos actuales, maquinales y rebeldes que nos condicionan.

Me interesa

Indagar en las representaciones político-militantes que desestabilizan el orden simbólico masculino. Busco dialogar con imaginarios que se desplazan por la interrogación al canon, la disolución de lo masculino y femenino como representaciones simbólicas y materiales de un orden cultural, paradigmas como: masculino/femenino, poder/cuerpo, poder/saber, me llevan a pensar la relación entre géneros.

Mi estrategia

Responde a la época, a la representación político-militante y su orden simbólico masculino, con un plan narrativo que instala la molestia del lenguaje. Mi escritura gestiona su mayor logro en la incomodidad. Más allá de la frontera y del soporte, me interesa lo transgenérico, que produce mediaciones / visiones nuevas donde florecen varios medios del texto literario siempre en referencia a un texto original. Soy una escritora de zonas.

Mi escritura

Mi escritura se construye por capas. Soy un cuerpo conectado. Escribo contra la palabra.

1987

Se publica mi primer libro El cofre (ediciones caja negra) que, junto a otras escrituras minoritarias y bastardas, se suma a la historia disidente de las escrituras chilenas y latinoamericanas generando un campo de disolvencias que apelaba a una nueva resignificación de las escrituras como cuerpos políticos que interrogan a la centralidad del poder.

1996

Cierta femenina oscuridad, explora la transliteratura como un territorio ilimitado, más allá de la división entre géneros.

1998

Lóbulo, novela publicada en el año 1998 (ambas por cuarto propio), busca ampliar la noción de cuerpo, bios, hacia la máquina como extensión del ser, soportes médicos, corporales como extensiones humanas para ingresar a la fuerza de las tecnologías en el espacio del cuerpo envuelto en cordones y a su vez con ecos y sensores anclados en la superficie arcaica de la infancia.

 

 

2000-2004

Se publica una segunda edición de El cofre (surada editorial) Una reescritura del libro original que luego de trece años considera la reescritura del texto siguiendo patrones de diseño, a diferencia del primer libro, la producción completa, se realiza en plataforma computacional. Un imaginario crítico se une a partir de la noción de cuerpo con la novela instalación Hembros: asedios a lo post humano, de 2004, instalación escénica plástica, que propone una nueva escena para la letra. No la conocida por la cultura letrada, sino subsiste en la cultura de la letra, y nos conduce hacia la cultura electrónica, donde se articula el mito de que esa palabra poética logre detener un instante el flujo del pensamiento monopólico y conservador que intenta determinarla. En 2005 se estrena Desórdenes Mentales, la obra de teatro transcurre en un sótano clandestino. Una cárcel, un psiquiátrico, recinto intermedio y actual. Sus personajes, son cuatro mujeres que desde el encierro habitan espacios mentales en desorden en los que salvo mínimas ocasiones se cruza el amor.

2007

Aparece Objetos del silencio, secretos de infancia, segunda edición, (cuarto propio), el “secreto” compartido en la cámara incestuosa y pulsional de las escenas de la infancia,

2011-2012

Dices miedo, novela visual, crimen y locura emergen como lugares de rebeldía y terror para hacer el orden y reprimir el cuerpo. El castigo se ejerce desde la institución y la fuerza se aloja en el psiquiátrico, en el control y penalización de los excesos. 2012, se publica una tercera edición de El cofre.

2014-2015

BluViví y Gusaringo viajan en la marcianave, cuento infantil ilustrado. La historia y las figuras de plastilina son de Vicente, mi hijo menos, yo me hice cargo del diseño, la diagramación y las ilustraciones. 2015, Objetos del silencio, secretos de infancia, segunda edición, en versión corregida y aumentada (todos por Ceibo ediciones).

2017

Advertencias de uso para una máquina de coser mi última publicación (editorial carnicera).

Mis campos de lectura

Mis campos de lectura son diversos. Me interesa la escritura por sobre las historias, la producción de mujeres, también los textos que circulan por las redes. Me interesa el riesgo. Mi derecho a decidir. Mi derecho a fracasar. Me apasiona el terror; lo oscuro, lo denso, lo raro. Me interesa la fusión de elementos, la anti-psiquiatría y la psiquiatría. Lo monstruoso. Lo multimedial. Las escrituras disidentes. Los engendros. Leo en tiempo real, leo lo que puedo, lo que me motiva y conecta con mis obsesiones. Escribo y asumo un lugar de privilegio en este mundo neoliberal. Escribo porque no puedo dejar de hacerlo.

Filiaciones

He generado complicidades escriturales, en la distancia y cercanía con la escritura de Diamela Eltit. En otro sentido, se podrían relacionar los imaginarios de Lóbulo, Cierta Femenina Oscuridad y El Cofre, con las genealogías narrativas de María Luisa Bombal o Marta Brunet, cuyas escrituras resituaron el imaginario representacional de las mujeres, para hacer guiños y generar sutiles sospechas, instalando subjetividades que emergían entrelíneas por las tradiciones literarias. Mis campos de lectura son diversos, pero más me interesa la producción de mujeres. Me interesa el riesgo. Fracasar. La escritura por sobre las historias. La proliferación de textos que circulan por las redes. Lo monstruoso. Me apasiona el terror, lo oscuro, lo denso, lo raro. La fusión de elementos, la antipsi- quiatría y la psiquiatría. Las escrituras disidentes. Leo en tiempo real. Leo lo que puedo, lo que alcanzo a leer, lo que me motiva y conecta con el mundo y con mis propias obsesiones. Escribo porque puedo y porque no puedo dejar de hacerlo. He dedicado parte de mi vida al diseño, edición y producción de libros.